LA MOCHILA PERFECTA | Una guía práctica de Kayland

¿Te vas de excursión? Esto es lo que necesitas saber:

Incluso si eres un viajero experimentado, no siempre es fácil preparar la mochila perfecta.

Se necesita tiempo, experiencia, adaptabilidad y cierta predisposición para llevar solo lo esencial, y tal vez puedas aprovechar algunos consejos de aquellos que han realizado muchas caminatas por las montañas de todo el mundo.

Luca Montanari, guía de montaña, líder de la expedicionario y fundador de XTravels, con numerosos trekking y picos de 6000 a 8000 metros de escalada con sus clientes, es la persona adecuada que puede responder cualquier tipo de pregunta sobre excursiones, incluso la que pueda parecer ser más obvia. Los viajeros no nacen, sino que se hacen a través de muchas caminatas con una mochila a la espalda, nuevas aventuras y nuevos lugares para explorar. Por lo tanto, si vas a preparar tu primera mochila, ponte cómodo … ¡y preparémoslo juntos!

Comencemos con la pregunta más fácil…o quizás la más difícil:

¿Qué poner en tu mochila?

La respuesta más simple sería: ¡solo lo mínimo! En realidad, es bastante complicado responder, ya que se deben tener en cuenta muchas variables, frente a las cuales es muy importante estar preparado. En primer lugar, las temperaturas: en ciudades como Katmandú, Kashgar o Huaraz, por ejemplo, las temperaturas son puramente veraniegas, así que procura ropa ligera, pantalones cortos y camisetas. Durante las excursiones, sin embargo, la situación puede cambiar considerablemente.

Tomemos, por ejemplo, una de las caminatas más solicitadas: el trekking al campamento base del Everest, Nepal. Aquí, la altitud inicial es de 2700 metros. Dada la latitud, el territorio se encuentra dentro de la zona de clima tropical: esto significa que hasta 3000-3500 metros de altitud, el clima es templado frío, con vegetación exuberante. Es como si en los Alpes estuviésemos caminando a una altura de 1500-2000 metros.

Después del 4000, por otro lado, las temperaturas bajan a -10 ° durante la noche. Desde los 5000 metros hacia arriba, el clima es más extremo, con nieve permanente y glaciares.

En el caso de una expedición de este tipo, tu mochila debe tener una capacidad de 25/30 litros, para poder llevar todo lo necesario para el día: por ejemplo, una capa wind stopper, una camiseta de repuesto, un forro polar grueso y suave. También un plumón en el caso de grandes altitudes. Y por supuesto, comida y suplementos energéticos para cubrir el hambre y agua, mucha agua!

Todo el equipaje personal lo transportan los porteadores, en bolsas muy resistentes e impermeables. Es muy importante preparar cuidadosamente la mochila para el día y asegurarse de tener todo lo que necesitas, ya que los porteadores suelen tener un ritmo bastante rápido y no siempre es posible acceder a tu equipaje en cualquier momento del día.

¿Y cómo vestirse?

La clave es estar cómodo. En general, la equipación recomendada es la clásica de trekking para los Alpes: nos vestiremos por capas, con pantalones largos, ropa interior térmica y transpirable, forro polar adecuado para bajas temperaturas, chaquetas a prueba de viento y de Gore-Tex, guantes y/o manoplas. Para las temperaturas más frías y grandes altitudes, es imprescindible una buena chaqueta de pluma.

El calzado

Un buen calzado para la aproximación, preferiblemente en Gore-Tex (el Kayland Gravity GTX es una solución excelente, cómoda y transpirable), botas de montaña para mayores altitudes (Cross Mountain es ideal, ya que se sitúa a medio camino entre el montañismo técnico y el mochilero, perfecto para altitudes de hasta 4000/5000 metros).

Sin embargo, dependiendo del destino y la duración, es necesario preparar una “lista de compras” muy detallada para cada ruta, de modo que todos los componentes de la expedición sepan exactamente qué traer para estar bien equipados.

En tu mochila perfecta, ¿qué no debe faltar?

Amarás profundamente los lugares que visites. Tendrás la sensación que ya los conoces, debido a la fuerte conexión que tendrás con ellos y con sus habitantes. Por esta razón, es preferible renunciar a un par de calcetines adicionales y dejar espacio para una cámara, un bolígrafo y una libreta. Las emociones que te sugieren estos lugares y los estados de ánimo que experimentas son tan intensos y satisfactorios que no puede dejarlos allí: debes llevártelos contigo, y anotar y fotografiar todo, es la mejor manera de conservar un recuerdo vivo y fuerte de estas experiencias.

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